Las historias de amor siempre han sido y serán recurrentes en todo tipo de arte. Han existido en toda la historia de la literatura, el teatro no podía ser indiferente a ellas y, por supuesto, el cine, como producto de la unión de estas y las demás artes, no podía dejarlo atrás. Sin embargo, es el tratamiento y la manera en que se mire al amor, lo que hace que este tema nunca se desgaste, pues se han utilizado tramas amorosas hasta en las más violentas y espectaculares películas y obviamente la llamada comedia romántica lo explota en su manera más cómica e idealista.
Derek Cianfrance ha construido este universo desde una perspectiva íntima y naturalista en la que, con dos personajes altamente contrastados que llenan la trama con una carga emocional bastante poderosa, retrata ese lado oscuro del amor que nunca se es capaz de mirar sin soltar una lágrima.
Esta historia utiliza el recurso de una estructura escalonada en la que cuenta con sucesivos flashbacks en los que se muestran, alternados con el presente, la construcción y destrucción, respectivamente, de esa relación amorosa que se trata en el relato. Afectada enteramente por las condiciones sociales de cada uno de los protagonistas y de otros elementos externos a ellos que condicionan la manera en la que se desarrolla su relación y como todo esto tiene un fuerte impacto en su vida un tanto avanzada de casados, a pesar y por ser una pareja joven. Los diálogos que acompañan las situaciones íntimas y definitorias de su relación, están llenos de una alta carga ideológica que ayuda a contrastar más la personalidad de Cindy y Dean, la pareja protagonista. También, junto con el recurso del flashback propio de la estructura del relato, estos diálogos proporcionan mayor información sobre las personalidades de cada uno de ellos y hace que el conflicto se intensifique cada día más y con la ayuda del montaje se relacionen directamente sus encuentros del pasado junto con la angustia que los destruye desde dentro en el presente.
Todos estos elementos cinematográficos hacen de esta historia una netamente realista que mira con otros ojos al amor. Unos ojos que no dejan de mirar al pasado y que le dan un significado mayor a esos detalles insignificantes que parecieran no tener mucha importancia, pero es precisamente la solidez en la construcción de estos dos personajes paradójicos entre sí, lo que le da a esos detalles de convivencia mutua la carga emocional que condiciona altamente las reacciones entre esta pareja. Cuestiones sobre el futuro, el trabajo. Antiguos encuentros, simples preguntas o un saludo formal, toman otro significado en esta historia que hace de esta pareja no otra del montón, con problemas clichés de infidelidades ni desacuerdos, sino algo más profundo, más definitorio que se sustenta en todo su haber en la personalidad firme e imponente de los miembros de esta pareja que construyen un conflicto novedoso en términos narrativos y llenan la historia de giros inesperados que elevan el relato a un punto dramático tan incluyente con los personajes de esta relación se vuelven un espejo amplificado de cualquier otra relación promedio que teme exponer sus miedos e inseguridades.
El clímax de esta historia está perfectamente logrado tanto desde el punto de vista técnico como narrativo. Un alto ritmo en el montaje y actuaciones impactantes y abrumadoras le dan el cierre final a esta historia de altibajos que se enmarca en una fotografía que acentúa aún más esa intimidad y naturalidad constante en toda la historia. Sencilla pero muy bien lograda da prioridad a los planos cerrados y la cámara movida que le da un toque de documental e incrementa el naturalismo y realismo del relato.
En suma, esta historia, cargada con un alto contenido intimista e ideológico, muestra a una pareja común, con marcadas diferencias sociales, y deja ver desde un punto de vista bellamente dramático cómo un matrimonio se desmorona poco a poco. Es todo un deleite dramático soportado en actuaciones verosímiles e impactantes que junto con la manera paralela de intercalar esas dos líneas temporales, enfatizan más en ese contraste tan grande y esa incertidumbre de que hasta la pareja más “perfecta” puede sucumbir a la indeleble unión que acoge un par de anillos.
Tratando de entender el mundo en imágenes móviles.
viernes, 10 de junio de 2011
miércoles, 1 de junio de 2011
"Karen Llora en un Bus" Al igual que todos.
La angustia del hombre inmerso en un escenario urbano. El miedo al cambio y la sensación de estar en un lugar al que simplemente nunca podrá adaptarse. Esos personajes afligidos e impregnados de una alta depresión que presentó el gran maestro Dostoievsky en sus obras, son totalmente atemporales y sirven como modelos de inspiración para la construcción de personajes parecidos. “Karen” es uno de esos personajes que retrata la mentalidad del ciudadano que vive una realidad en la que lo tiene todo en contra y que parece que nunca tendrá una salida de ésta. Esta película retrata esa depresión y angustia que a veces es tan fuerte que no importa el lugar, tiene que salir a través del llanto.
Ésta es una historia en la que las situaciones íntimas pero significativas toman un gran valor; acompañadas de personajes que ayudan a exponer la personalidad de Karen y le sirven como espejo o llamada de alerta sobre lo que debe o no debe hacer. También presenta una estructura narrativa sólida y muy bien lograda en la que todo es sucesivo y todo está justificado; desde su inicio como independiente de todos, pasando por la empatía que despierta con su compañera de casa e incluso la relación amorosa que se desarrolla. Todas estas cosas dejan ver la personalidad de un personaje que fácilmente puede representar la mentalidad de alguien inmerso en esta angustia en la que se está tan ensimismado, que el exterior pierde sentido y todo es una lucha por la supervivencia. Acompaña a todo esto, personajes de igual solidez pero que al mismo tiempo cuentan con giros totalmente inesperados y ambiguos que llenan el relato de una originalidad que traspasa el límite de la naturalidad en la puesta en escena y se concibe como uno más personal pero que desde la construcción misma de todos los elementos ya mencionados, da cuenta de una trama netamente universal y cercana a cualquier espectador. Se resalta enormemente la obra de teatro dentro del argumento de esta película. Muy bien logrado y significativo dentro de todo el proceso de transformación y cambio del personaje. Un gran logro creativo que explota de muy buena manera todas sus posibilidades cinematográficas dentro de esta película.
En cuanto a lo visual, esta película expone muy bien todo el ambiente urbano de la metrópolis ubicada en Bogotá, una ciudad, sin duda, despiadada en la que cada ser humano se vale por sí mismo. También las habitaciones que acogen muchas de las escenas definitorias de la historia están bien logradas, tanto la precariedad de la pieza de Karen como las comodidades a las que renuncio por ir en busca de una verdadera felicidad. Todo esto genera un gran contraste que resalta, aun más, ese cambio que la protagonista afronta durante toda la historia.
En general esta película representa de una manera eficaz y directa la mentalidad de ese individuo reprimido por la sociedad, lleno de ambigüedades y contrastes que se contagia de lo despiadado de la metrópolis y vive el día a día. Una manera de presentar a los personajes que ayuda a que la historia tenga una mayor carga emocional y a que las tramas en ella se desarrollen de manera fluida y consecuente y como lo mencionado arriba, la universalidad del relato, de los personajes y de las situaciones que los acogen hacen de esta historia algo cercano a cualquier persona. También las actuaciones son un agregado mas a todos los aspectos que resaltan en esta obra y que le dan un tono muy particular dentro de la cinematografía nacional, una historia que puede ubicarse en cualquier contexto geográfico y que resalta por su alto impacto con el muy buen uso de todas esas situaciones personales de cambio y autocritica que afronta la protagonista, pero que también generan ciertas ambigüedades y cuestionamientos sobre ese ser que se cultiva todos los días dentro de las fértiles tierras del asfalto citadino.
Ésta es una historia en la que las situaciones íntimas pero significativas toman un gran valor; acompañadas de personajes que ayudan a exponer la personalidad de Karen y le sirven como espejo o llamada de alerta sobre lo que debe o no debe hacer. También presenta una estructura narrativa sólida y muy bien lograda en la que todo es sucesivo y todo está justificado; desde su inicio como independiente de todos, pasando por la empatía que despierta con su compañera de casa e incluso la relación amorosa que se desarrolla. Todas estas cosas dejan ver la personalidad de un personaje que fácilmente puede representar la mentalidad de alguien inmerso en esta angustia en la que se está tan ensimismado, que el exterior pierde sentido y todo es una lucha por la supervivencia. Acompaña a todo esto, personajes de igual solidez pero que al mismo tiempo cuentan con giros totalmente inesperados y ambiguos que llenan el relato de una originalidad que traspasa el límite de la naturalidad en la puesta en escena y se concibe como uno más personal pero que desde la construcción misma de todos los elementos ya mencionados, da cuenta de una trama netamente universal y cercana a cualquier espectador. Se resalta enormemente la obra de teatro dentro del argumento de esta película. Muy bien logrado y significativo dentro de todo el proceso de transformación y cambio del personaje. Un gran logro creativo que explota de muy buena manera todas sus posibilidades cinematográficas dentro de esta película.
En cuanto a lo visual, esta película expone muy bien todo el ambiente urbano de la metrópolis ubicada en Bogotá, una ciudad, sin duda, despiadada en la que cada ser humano se vale por sí mismo. También las habitaciones que acogen muchas de las escenas definitorias de la historia están bien logradas, tanto la precariedad de la pieza de Karen como las comodidades a las que renuncio por ir en busca de una verdadera felicidad. Todo esto genera un gran contraste que resalta, aun más, ese cambio que la protagonista afronta durante toda la historia.
En general esta película representa de una manera eficaz y directa la mentalidad de ese individuo reprimido por la sociedad, lleno de ambigüedades y contrastes que se contagia de lo despiadado de la metrópolis y vive el día a día. Una manera de presentar a los personajes que ayuda a que la historia tenga una mayor carga emocional y a que las tramas en ella se desarrollen de manera fluida y consecuente y como lo mencionado arriba, la universalidad del relato, de los personajes y de las situaciones que los acogen hacen de esta historia algo cercano a cualquier persona. También las actuaciones son un agregado mas a todos los aspectos que resaltan en esta obra y que le dan un tono muy particular dentro de la cinematografía nacional, una historia que puede ubicarse en cualquier contexto geográfico y que resalta por su alto impacto con el muy buen uso de todas esas situaciones personales de cambio y autocritica que afronta la protagonista, pero que también generan ciertas ambigüedades y cuestionamientos sobre ese ser que se cultiva todos los días dentro de las fértiles tierras del asfalto citadino.
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